La Celulitis
Notas de Interés

Alteraciones menstruales

La entidad denominada amenorrea de la atleta, o amenorrea asociada al ejercicio ha sido recientemente. Se presenta en la población general en un 5% de los casos, mientras que se observan en el 20% de las mujeres que realizan algún tipo de ejercicios, y hasta en el 50% en las atletas de alto rendimiento.

 

Se denomina amenorrea primaria cuando la menstruación no se presentó en la mujer que alcanza los 16 años, y en la que las características sexuales secuandarias tales como aumento mamario, o desarrollo de vello pubiano no se presenta hasta los 14 años.

 

En la amenorrea secundaria, la menarca ha tenido lugar pero ha cesado por algun motivo. Definimos amenorrea como la falta de al menos tres períodos en un año, o la ausencia de período menstrual durante 6 meses.
Oligomenorrea por su parte, define ciclos con intervalos mayores a 90 días.

 

Se define como dismenorrea al dolor o molestia producido durante el período menstrual causado por la liberación de prostaglandinas y la contracción del músculo liso del miometrio.

 

La secuencia de la disfunción menstrual suele seguir determinadas etapas. Primero se afecta la fase luteínica reduciéndose en su duración. Luego se presentan ciclos anovulatorios euestrogénicos con sangrado menstrual a intervalos irregulares. Finalmente se presenta amenorrea hipoestrogénica, creando un cuadro similar al climaterio femenino.

 

Fisiopatología

 

La alteración a nivel hipotalámico. Existen dos hipótesis:

 

1. Durante el ejercicio, la activación de eje adrenal, libera catecolaminas que inhiben la generación de factores liberadores hipotalámicos suprimiendo la liberación de LH. Se ha observado la disminución de prolactina, LH y FSH durante el ejercicio extenuante, así como el aumento de estrógenos y beta-endorfinas.
El entrenamiento de endurance altera la liberación pulsátil de LH debido a un efecto inhibitorio central.

2. Concepto de vaciamiento de energía. La amenorrea resultaría de una adaptación fisiológica a un balance de energía negativo como resultado de una ingesta alimentaria inadecuada, combinada con un incremento de la energía diaraia utilizada. Las atletas femeninas pueden tener ingestas calóricas que fluctúan entre 1200 y 2400 kcal./día. Las demandas energéticas de los diferentes deportes y el régimen de entrenamiento es variable.

En un estudio realizado en bailarinas que presentaban amenorrea secundaria de 6 meses de duración, se consiguió recuperar y normalizar el ciclo menstrual empleando simplemente un período prolongado de descanso, sin verificarse cambios en el peso ni en el porcentaje de grasa.

Durante mucho tiempo se mantuvo vigente el concepto de la necesidad de un nivel crítico mínimo de grasa, requerido para la inicaición y mantenimiento de la menstruación. La teoría se basaba en el hecho que los depósitos perféricos de grasa servían al mismo tiempo como fuente de energía y lugar de conversión de andrógenos a estrógenos.


Esta hipótesis ha sido actualmente desechada por un importante número de investigaciones que comenzaron ya con el trabajo de Sanborn, Albreght y Wagner, Athletic amenorrea, lack of association with body fat. Medicine and Science in Sports and Exercise 1987; 19: 207-12

 

Factores de riesgo para la disfunción menstrual

 

Las adolescentes no atletas tienen la menarca significativamente antes que las atletas olímpicas.

Las características del entrenamiento es el mejor predictor de la función menstrual, sugiriendo que la maduración del eje hipotálamo - hipófosis - ovario es un determinante crítico. Las atletas de mayor riesgo son las que han comenzado más tempranamente su entrenamiento, realizan intensas sesiones, consumes pocas calorías y tienen el menor peso corporal.

 

El stress y la mala nutrición juegan un importante papel en la secreción hormonal.

 

Cada atleta tiene su propio umbral de balance energético, peso, grasa, stress fisiológico y psíquico, donde se compromete la ovulación

 

Consecuencias para la salud

 

Existen evidencias que indican que ni la amenorrea, ni la deficiencia de la fase luteínica son barreras permanentes para la fertilidad. En cambio la osteopeina puede ser una condición significativa como resultado de la repercusión a largo plazo.

 

El riesgo de fracturas por osteosporosis es más frecuente, en edades tempranas, en atletas con irregularidades menstruales.
Además, presentan una mayor incidencia de fracturas por stress.

 

Teóricamente, un estado prolongado hipoestrogénico aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular por ausencia del efecto protector del estrógeno sobre el colesterol.

 

La causa de ésta triada es multifactorial. Incluye entre otros factores de riesgo los nutricionales, intensidad y frecuencia de entrenamiento, tamaño corporal, composición corporal y stress psicofisiológico.

 

© 2010 Laboratorios Temis Lostaló Todos los derechos reservados.
Toda la información contenida o referenciada en este Sitio Web se publica única y exclusivamente a título informativo y educacional. Dicha información no debe ser tomada como consejo médico, diagnóstico o tratamiento. Los usuarios no deberán utilizar la información contenida en este Sitio Web para diagnosticar o tratar una enfermedad o problema de salud, ya que esta información no puede en modo alguno sustituir el asesoramiento, diagnóstico, indicación o consejo profesional de un médico calificado. Por favor, consulte a su médico ante cualquier duda o preocupación que pudiera tener con relación a su condición y/o estado de salud.

Laboratorios Temis Lostaló. Excelencia Farmacéutica.